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jueves, 27 de junio de 2019

Bandeja de cristal A.


Antes y después


Compramos una bandeja de cristal transparente para hacer nuestro trabajo: una bandeja personalizada, con una foto de una excursión.


Limpiamos muy bien el cristal con alcohol y procedimos a pegar nuestra foto por el reverso.


En la parte de la foto, hormigón de la presa, que no nos gustaba demasiado, pegamos unas flores (margaritas y amapolas).


La foto tal vez no aparece muy nítida, es problema del fotógrafo o del móvil.


En el reverso de la bandeja, pegamos un fieltro negro para proteger la foto y el cristal, de posibles golpes o roces.


Hicimos este trabajo para regalar a unas amigas, que aparecen en la foto porque estrenaban casa.
Espero que les guste el detalle.


miércoles, 8 de mayo de 2019

Tronco de árbol-macetero.


Antes y después


Nos regalaron este tronco de árbol y como nos gustó su tamaño y formas, procedimos a utilizarlo.


El primer paso fue limpiarlo bien de tierra y hierbas.


Después de su limpieza procedimos a vaciarlo completamente dejando libre su interior de madera.


Nos pareció que podría ser un bonito soporte para una planta o arbusto. 


En la parte baja le clavamos una chapa que conseguimos de un bote de pintura.


En su interior echamos una capa de arena de rió, piedrecítas y encima de estas, tierra de jardín. 


Plantamos en nuestro tronco, un arbusto llamado durillo.


Elegimos el durillo porque es de hoja perenne y esta verde todo el año. 


En primavera florece y nos obsequia con unas pequeñas flores blancas.


Está colocado en nuestro jardín, debajo de la escalera.




miércoles, 6 de marzo de 2019

Macetero, reciclando.


Antes y después.


A partir de un cubo de cloro de piscina, se nos ocurrió reciclarlo y convertirlo en un porta-macetas.


Utilizamos unas telas o trapos viejos, impregnados en cola, para crear la decoración de nuestro cubito. Fuimos pegando las telas retorciéndolas, para formar o dar la impresión de flores y tallos. 


Dejamos secar, durante uno o dos días, para que se endureciese por completo la cola sobre las telas.
En la parte posterior del cubo pegamos un trozo de arpillera o tela de saco.

Empleamos una pintura de spray en color negro que extendimos por toda la superficie exterior del cubo.


En el interior de nuestro cubito, colocamos una maceta o tiesto, un poco más pequeña con nuestra planta "monstera deliciosa" o conocida vulgarmente como "costilla de Adán".


Así al regar la planta evitamos que el agua se derrame por la estantería o en el lugar donde la coloquemos.


Los adornos o relieves se ven en tonos más claros, si la luz incide sobre ellos.


Es una idea que os damos para reutilizar los plásticos y evitar que se acumulen en la basura.





viernes, 25 de enero de 2019

Restaurada. Mesita-velador.


Antes y después


Empezamos la restauración y transformación de esta mesita, limpiando el polvo acumulado.


El segundo paso a seguir fue encolar las patas, rellenar los huecos con masilla de madera y lijar.


Le dimos una mano de base selladora para después proceder con la pintura.


Para pintarla escogimos una pintura de tiza en tono gris claro.


Dejamos secar bien la primera mano de pintura y luego de ello, retocamos en una segunda mano.


El sobre de la mesa lo forramos con una tela plastificada con dibujos de cómics.


La tela plastificada nos facilita la limpieza porque basta con pasarle un paño húmedo.


El resultado del trabajo fue satisfactorio, esperamos que os guste.



viernes, 16 de noviembre de 2018

Baúl antiguo E. Restaurado.


Antes y después.


Nos llega a nuestro taller este baúl antiguo y muy deteriorado.


Aunque las fotos están algo desenfocadas, podemos apreciar  los roces que presenta por el desgaste, roces de viajes y paso de los años.


Tanto en la parte superior como en los laterales, se ve que faltan trozos de cuero.



En la siguiente foto se aprecia como las asas laterales están inservibles.


Su interior estaba cubierto por un roto y desgastado papel.


Humedecimos su interior, tanto en la base, como laterales y tapa para raspar todo el viejo papel.


Pintamos toda la superficie exterior del baúl por el método decapé para darle tonos más claros, protegiendo con cinta de carrocero, todas las maderas exteriores, que previamente habíamos limpiado, lijado y barnizado. 


La pintura que empleamos fue un blanco roto para que resaltasen mejor las maderas exteriores.
Como las asas laterales estaban muy rotas las sustituimos por unas de hierro forjado negro.
  

 En la parte frontal añadimos dos correas de cuero color natural para que sirvan de cierre.


La dueña del baúl quería darle como utilidad de almacenaje para ropa de fin de temporada, por eso tapizamos todo su interior con una bonita tela. 


Aquí ya lo vemos totalmente lleno de camisetas, pantalones, vestidos...


Como en otros casos anteriores a este baúl también le atornillamos cuatro ruedas para que fuese fácil su traslado. 


lunes, 10 de septiembre de 2018

Imagen Sagrado Corazón de Jesús. Restaurada.


Antes y después


Una amiga nos encargó la restauración de esta imagen, que había heredado de un familiar y que le tenía un gran cariño. El trono constaba de dos partes, el sillón y su respaldo, que iba unido por la parte posterior con dos tornillos y al estar partida la escayola, se desprendía, venía atado con una cuerda o cordón de color verde.


Al desatornillarlo comprobamos la rotura de la escayola. Por tanto esto fue lo primero que hicimos, con pasta de escayola, reconstruir la parte que estaba rota.


La mano derecha de la imagen que sujeta el cetro, como se aprecia en la siguiente fotografía también estaba rota, le faltaban tres dedos que igualmente añadimos.


 A la mano derecha le faltaba la bola del mundo, que le colocamos.



La esquina de la peana también estaba deteriorada y a la corona le faltaba la cruz.







En la siguiente foto se aprecia la concha del respaldo a falta de reconstruir.



Esta es la parte del respaldo ya reconstruida.


En esta foto se aprecia la  cruz sobre la corona y al esquina de la peana, reformada.



En la siguiente foto, ya le vemos los dedos de la mano derecha y aún sin colocar la bola azul.



Como suponíamos que al ser utilizada dicha imagen y transportada por varias personas, podía volver a rajarse la escayola, recortamos una madera, con parecida forma, para refuerzo de la parte posterior y la atornillamos, después de pintarla, dorarla y darle el mismo aspecto.


Aquí  vemos con más detalle los dedos y la bola azul.







Esta es la parte posterior con su madera de  refuerzo.


Ha sido un proceso minucioso y lento porque había que ir añadiendo pasta por capas, dejando secar entre capa y capa, lijado con lija muy fina, capa de imprimación, pintado y por último encerado para que tuviese un brillo natural.
A nuestra amiga A. le gustó el resultado final, espero que también a vosotros.