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lunes, 28 de marzo de 2016

Comedero-juguete para perro.


Antes y después


Partiendo de un viejo cajón, (que en su día perteneció a un armario), una barra métalica y dos botellas de plástico, hemos construido este comedero para un perro. 


En primer lugar desclavamos el fondo del cajón, para dejarlo solamente con las maderas laterales, formando un rectángulo.


Cortamos la barra metálica a la medida del ancho del cajón. 
Hacemos dos agujeros holgados a cada botella para introducir la barra, que sujetamos a los dos laterales del cajón con unos tacos de madera, que previamente hemos perforado para que pueda pasar la barra.


Atornillamos los tacos de madera por la parte posterior al cajón y solamente nos queda introducir en las botellas un poco de pienso o comida de perro, para que nuestra mascota, al darle con sus patas, consiga girar las botellas y así tomar parte de su alimento.


Tenemos que decir que esta idea nos la dio nuestra amiga Ana para su perrita "Chula".

domingo, 21 de febrero de 2016

Sillón antigio de madera. Restaurado.


Antes y después


Este sillón antiguo, llegó a nuestro taller en lamentable estado de conservación, se le notaba mucho el paso del tiempo.
La madera estaba muy deteriorada y la tapicería, rota, con presencia de moho y con muchas manchas de humedad. Se diría que había permanecido (por su aspecto) a la intemperie, bastante tiempo.


La tapicería de cuero que queríamos conservar, estaba muy manchada y rota, por tanto nos fue imposible. Además era evidente que le faltaba un cojín.


Tratamos la carcoma de la madera, lo limpiamos en profundidad, quitamos todas las tachuelas y procedimos a dar  una capa de imprimación, para después utilizar una pintura color gris perla.


La tela interior que cubria el fondo, se partía al tratar de sacarla.


Cuando la pintura estuvo bien seca, procedimos a desfondarlo para pasar al proceso de tapizado.


En el fondo colocamos un cinchado de goma entretejida, que protegimos con una tela blanca de algodón.


Para su tapizado, elegimos una tela blanca con motivos románticos en tonos azules.


Para tapar las grapas y clavos, empleamos un tapacosturas en color azul turquesa.
Con goma espuma de gran densidad, hicimos un cojín que adaptamos a nuestro sillón.


Al mencionado cojín, le adaptamos una cremallera para facilitar la limpieza de la tapicería.


El resultado final es un cómodo sillón que colocamos en un ríncón de lectura y muy apto para ver la televisión.




sábado, 16 de enero de 2016

Baúl antiguo. M.J. Restaurado.


Antes y después.


Este baúl llegó a nosotros, de parte de nuestra amiga, M. J. que había heredado de su madre y por tanto le tenía mucho cariño.
Estaba muy deteriorado, porque había sufrido una inundación. 
Presentaba visibles manchas de humedad, en la tela de la parte exterior, como también, en el papel que cubría todo el interior.


Las maderas exteriores y los herrajes, estaban en muy mal estado.


Nos hubiera gustado poder conservar la tela de su tapicería, pero estaban muy rota y nos fue imposible.


 El papel del interior también estaba roto por la humedad y su aspecto era bastante malo.


Para proceder a su restauración, en primer lugar, desmontamos la tapa superior y fuimos desclavando todos los herrajes y maderas exteriores.


M. J., nuestra amiga, nos había indicado que prefería una tela, con colores malvas o morados para que combinase con la habitación, donde iba a ser colocado.


Tapizamos todo su exterior con una tela plastificada y encerada, para que fuese más fácil su limpieza.
La tela tenía bonitos motivos de búhos en varios colores.


Cuando estuvo tapizado todo, procedimos a colocar las maderitas exteriores, herrajes, tiradores, cerraduras... que previamente habíamos tenido que restaurar, encolar, lijar, limpiar, teñir con un tinte color roble, encerar...


El interior también lo cubrimos con la misma tela, porque el papel con los años siempre tiende a romperse.


En esta foto se aprecian  mejor los dibujos alegres de la tela.


Ya me daréis vuestra opinión o crítica, sobre el trabajo realizado y os emplazamos para el siguiente.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Mesita redonda con decoupage. Restaurada.


Antes y después.


Esta mesita estaba muy estropeada, por haber permanecido, a la intemperie durante largo tiempo. La lluvia había deteriorado bastante el tablero.


Como podéis comprobar, además tenía un travesaño roto. Por tanto la primera operación, consistió en reparar el listón roto y encolarla toda ella.


A la parte rota, añadimos unas piezas de madera como refuerzo, para que no volviese a partirse.
Limpiamos, lijamos y pintamos, utilizando una pintura de color gris clarita, a la tiza.
  

Cubrimos todo el sobre, por el anverso y reverso, con las hojas de un libro viejo, que estaban amarillentas por el paso del tiempo.


Utilizamos decoupage, en la parte superior del sobre, para darle algo de color, con unos motivos de flores, letras y dibujos de la Torre Eifeel de París.


Protegimos toda la superficie con varias capas de barníz mate al agua.


Hemos colocado un cenicero y macetitas para que os hagáis una idea del tamaño de la mesa.


Nos gusta el resultado final, que dadas las circunstancias en que se encontraba la mesa, en un principio, no podíamos ni imaginar.


Para proteger el borde del sobre, le clavamos y pegamos, una cuerda o cordón, a todo su alrededor.


Aquí os ponemos una foto detalle para que veáis mejor el borde mencionado anteriormente.


En breve volveremos a mostraros más trabajos, que estamos terminando y como siempre quedamos a la espera de vuestras críticas u opiniones.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Colgador de collares o joyero. Reciclando.

Antes y después


En esta ocasión, nuestro punto de partida, para crear este joyero, fue un viejo cajón, que estaba aparcado en un rincón de nuestro taller, esperando su ocasión.


Después de una limpieza a todo el cajón, forramos el fondo con papel de terciopelo rojo adhesivo.


Cortamos 4 listones de madera para formar un marco, al cual grapamos una tela metálica de gallinero.
Con unas pequeñas bisagras, unimos el marco al cajón.


En la parte inferior derecha del marco, atornillamos un pequeño pomo, para facilitar la apertura del cajón.


Cuando estuvo todo montado, dimos dos manos de pintura de imprimación para que se fijase bien la pintura acrílica blanco roto, que dimos encima.


Para la parte interior del marco y para ocultar las grapas de fijación de la tela de gallinero, utilizamos una cinta de raso color malva, que pegamos con cola de contacto.


Este joyero es un regalo personalizado por eso en la parte interior, colocamos el nombre de la destinataria, con unas letras de madera, pintadas de blanco y punteadas de rojo.


Toda la parte exterior, así como la interior, va forrada y adornada con decoupage.


Para colgar los collares, colocamos unos pequeños cáncamos que van atornillados sobre el fondo.


La idea de ponerle tela metálica, fue para que a la vez sirviese de soporte a varios pares de pendientes.


Como la dueña del joyero es una persona muy limpia, le colocamos unas pequeñas cortinas o visillos para protegerlo del polvo.


Y efectivamente, ¡"siempre tiene las cortinillas cerradas"!.


Esperamos que os guste este nuevo trabajo y pueda serviros de idea para vosotros.