Antes y después
Este pequeño taquillón, llegó a nuestro taller muy sucio y bastante deteriorado.
El sobre tenía muchas manchas de pintura y humedad, cercos de vasos...Primeramente, hicimos una limpieza a fondo, por dentro y por fuera.
Encolamos las partes despegadas, ayudándonos de unos sargentos o gatos.
Pintamos con pintura de tiza, de color blanco niebla.
La parte superior o sobre, lo lijamos totalmente, teñimos con tinte al agua y cuando estuvo bien seco, aplicamos un barniz mate al agua.
Pintamos las bisagras y herrajes con pintura acrílica negra.
El resultado final es sorprendente, espero que os guste, tanto como le gustó al dueño.







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