Antes y después
Para hacer este joyero, utilizamos una caja de madera, que fue un contenedor de botellas de vino.
En primer lugar, lijamos, teñimos la madera y barnizamos.
Hicimos un marco, con las medidas del interior de la caja, de forma rectangular, al que grapamos una tela de mosquitera.
Al marco que fabricamos, le colocamos unas bisagras para poder atornillarlo al interior de la caja.
En los dos fondos de la caja, tapizamos con un papel mándala en azul y añadimos unos cáncamos o ganchitos para colgar los collares.
En la parte derecha de nuestra caja, colocamos unas maderitas, a manera de repisa.
En la siguiente foto, podemos apreciar el marco con su tela, que nos sirve para colocar los pendientes.
La pequeña estantería la utilizamos para colocar los estuches o cajitas.
La tapa de nuestro joyero la hemos decorado con una colorida pintura (pintada a mano alzada por mi hija S.), que alegra la caja.
Espero que os guste este nuevo trabajo.
























